Un nuevo horizonte

Un nuevo horizonte

Al igual que los días 16 y 17 de abril de 2016 siempre serán importantes para Innova Música al ser cuando llevamos a cabo la primera edición de Decide tu futuro, los días 6 y 7 de junio de 2020 también lo serán a partir de ahora. Esta segunda edición de nuestras jornadas de orientación profesional ha sido muy diferente a la anterior: ni las condiciones han sido las mismas, ni el entorno era el mismo, ni —por qué no decirlo— nosotros somos los mismos. Las circunstancias nos obligaron a reinventar el formato, abriéndonos a un modelo 100% online que aunque nunca podrá sustituir a la calidez del cara a cara, ha supuesto una oportunidad increíble para llegar a mucha más gente. Por arrojar simplemente unas pinceladas, el número de inscritos llegó a los 763 —casi cuatro veces superior a la anterior edición—, los vídeos de experiencias colgados en las redes sociales se visualizaron más de 30.000 veces durante la semana, y las mesas de debate han superado las 2.700 reproducciones siendo visionadas durante más de  1.000 horas. Unas cifras que ni por asomo habríamos soñado y que muestran la necesidad que tienen los músicos de orientación profesional.

Sin embargo lo importante de #DecideTuFuturo2 han sido las reflexiones que se han compartido y cómo entre todos hemos logrado crear un espacio de debate en el que, gracias a un plantel de ponentes fantástico, se han tratado temas de lo más variado. Quizá el que más se repitió fue la importancia de volver los ojos hacia nuestro entorno, de reconectar con toda esa población que es el motivo fundamental por el que la música y los músicos existen. A través de la experiencia profesional de Beatriz Pedro-Viejo en la mesa de música y sociedad pudimos ver el impacto que puede tener una acción musicosocial concreta, algo que podría servirnos para encontrar opciones laborales. Daniel Broncano lo dejó muy claro al hablar de emprendimiento y empleabilidad: “Hay ideas que no hay que dejar a los héroes irreales, sino que también están hechas para los héroes de carne y hueso, para músicos normales”. Ya sea a través de un concierto solidario para recaudar fondos para una ONG o estudiando nuestra realidad más cercana para encontrar necesidades que sirvan de modelos de negocio sobre los que emprender con la música, si hubo algo en el que los participantes de todas las mesas estuvieron de acuerdo fue en la urgencia de perder miedos y trabajar para convertir la música clásica en un elemento cultural vivo dentro del tejido social.

El otro punto en el que los ponentes estuvieron de acuerdo, y que se trató de forma natural en todas las mesas, fue el estado de las enseñanzas musicales y los cambios que hay que hacer en las mismas. Aunque su mesa era sobre la vía laboral de la interpretación, Cibrán Sierra no quiso perder la oportunidad para afirmar que “la realidad construye a los conservatorios y no al revés”, lo que no quita para que haya que “conseguir que los marcos normativos sean flexibles”. Esto podría lograrse con una mejora de la comunicación entre estudiantes y directiva, ya que como dijo Lourdes Rosales al hablar de la relación entre alumnos y conservatorios “la comunicación no fluye tanto como debería”. 

Sobre este problema podemos ahondar un poco más pues los propios asistentes a las jornadas, a través de la encuesta que se les envió para evaluar la buena marcha de las mismas, arrojaron un dato incontestable: el 97,7% ve necesario que las actividades de orientación profesional se hagan desde dentro de los conservatorios. Esperemos que las autoridades competentes tomen buena nota y de ahora en adelante se incluyan como parte indispensable del currículo.

Por nuestra parte sólo nos queda agradecer el interés mostrado, el apoyo a las 17 instituciones que han colaborado con nosotros, y sobre todo la generosidad de los participantes tanto a través de sus experiencias profesionales como en sus reflexiones en los debates. Ahí quedan los contenidos para que todos —nosotros incluidos— los revisemos, los pensemos y trabajemos en comunidad para lograr que el sector crezca. Hasta entonces mucha suerte a todos. Nos vemos en la próxima.